martes 13 de diciembre de 2011

DOS SITIOS DIFERENTES PARA DORMIR EN MADRID

¡Martes y 13, ni te cases ni te embarques! Es la típica fecha que no deja indiferente a nadie o gusta o da mal rollo.

Mi día viene cargadito de trabajo y termina con una cenita de Navidad. Ahora suelto mi pregunta y espero que algún seguidor pueda contestarme: ¿Por qué todo el mundo se empeña en hacer millones de Cenas de Navidad pero luego en enero nada de nada? Este tema es algo que me tiene loca! Te pasas las dos semanas previas a las fiestas cenando como una cerda con lo que, cuando llega Nochebuena, no quieres ni abrir la boca del empacho que tienes.

A todo esto se une que el mes de diciembre es una auténtica explosión de amor, amistad y felicidad. Es el momento en que todo el mundo se acuerda de todos, se reciben llamadas de personas que no ves, ni sabes de ellas desde hace meses; hay una necesidad loca de organizar cenas y eventos, se hacen mil mercadillos solidarios pero, luego cuando se van los Reyes Magos de Oriente a su casa… ¡hay silencio absoluto! Nadie quiere abandonar su casa; se termina la solidaridad; y las personas entran en una especie de Alzheimer temporal en cuanto a las amistades que dura hasta el año siguiente. Alguien me puede explicar ¿por qué la vida social se triplica este mes y luego nos volvemos como ermitaños? No podríamos distribuir el tema un poco??

En fin, que el sermón de arriba lo he escrito pero debo confesar que yo soy de las que se apunta a un bombardeo. Todos los años me planteo no tener mil cenas pero cuando llega diciembre me convierto en esa parte de la población que apunta mil eventos en la agenda y luego llega a Navidad y está asqueada de comer.

Después, cuando llega enero, hago propósito de no volver a tener tanto sarao pero también entro dentro de esa parte de la sociedad que tiene Alzheimer y al año siguiente se me ha olvidado. Sólo hay una cosa de lo anterior que no cumplo: llamo a la gente todo el año, no sólo en estas fechas y me encanta organizar cenas cualquier día de cualquier mes. Sin ir más lejos, la de hoy es obra mía, he reservado en el restaurante del Mercado de San Antón que todavía no he tenido la oportunidad de ir y, a pesar de oír un poco de todo, quiero probar!.

DOS SITIOS DIFERENTES



Muchas veces os cuento nuevos hoteles que encuentro por varias ciudad, pues bien, hoy viajamos a mi ciudad MADRID. Os voy a hablar de dos sitios diferentes para dormir; nada convencionales y muy originales, especiales y con marcada personalidad. Una forma de alojarse distinta al concepto de hotel puro y duro.

SPLENDOM SUITES

Los descubrí por casualidad cuando mi amiga “la gallega” me pidió que le buscará un sitio para su familia política.





Buscando y buscando me topé con este lugar y me encantó. Tienen pintaza y están en muy buena zona.





Parece ser que también hay en Barcelona… para posibles interesados!




Esto es otro concepto de alquiler de apartamentos.



Por regla general están perfectamente ubicados y cien por cien personalizados, que consiguen hacerte sentir como en casa.



Cuando hablé con el chico que los lleva me digo que lo más recomendable era pedir “EL APOSENTO”.


Corto y cambio que me toca reunión ya! Hasta mañana

2 comentarios:

  1. la eterna pregunta, yo este año solo tengo dos y me sobra unaa!!

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  2. BUENAS DIRECCIONES
    GRACIAS

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